
Arquitectura rural
Chozo o cuco
Arquitectura rural
Casa de campo
Réplica de vajilla ibérica
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Como complemento a las rutas anteriores, y con la
llanura como nota característica, podemos hacer
un particular recorrido por siete pueblos
salpicados de curiosidades y temas de interés.
Todos ellos responden al denominador común de
una misma arquitectura tradicional, el pueblo
agrupado en torno a la iglesia o el ayuntamiento.
En Madrigueras
encontramos a los últimos artesanos de "romanas",
una bonita fachada rococó en la iglesia
parroquial de San Pedro y San Pablo, y una
destacada industria cuchillera en donde podrá
elegir entre todo un muestrario de navajas para
llevar como recuerdo.
Igualmente
interesante resulta una visita a Navas de
Jorquera para ver las reliquias de San Eleuterio
y San Liberato, albergadas en su iglesia, o, de
camino a Cenizate, al "chozo roscao",
una de las más claras muestras de la
arquitectura tradicional de La Manchuela.
Ya en Cenizate
puede visitarse la iglesia parroquial de Ntra.
Sra. de las Nieves, declarada monumento de interés
cultural, en cuyo interior se hallan los retablos
barrocos de San Antonio y San Esteban del s. XVII.
También está el retablo de San Martín del s.
XVI.
También encontrará
la ermita y paraje de Santa Ana, declarado bien
de interés cultural. El inmueble es barroco del
s. XVIII. Es un punto geofísico importante, ya
que constituye una balconada natural desde donde
se divisa el paisaje manchego de Cuenca y
Albacete.
De camino a
Fuentealbilla, y muy próxima a esta población,
se encuentra la llamada Cueva del Niño, de interés
espeleológico, y El Galayo, antiguo cazadero
prehistórico. Del mismo modo se han encontrado
yacimientos de origen ibérico, en la actualidad
muy difíciles de identificar por su mal estado
de conservación. También en este municipio son
destacables unas salinas de origen romano que
fueron cambiadas a sus dueños por Señorío de
la Villa de Alpera en el siglo XV, y un "caput
aquae" (sistema de distribución de aguas),
en buen estado de conservación, también de
origen romano.
Para los amantes
del arte, la visita a Golosalvo es obligada. En
este pueblo está ubicada la iglesia parroquial
de San Jorge (s. XVIII) donde se conserva la única
estatua ecuestre de Salzillo y un San Simeón del
mismo autor.
Siguiendo la
carretera nacional 322 hacia Albacete, Mahora nos
traslada a un mundo pretérito cargado de
esplendor de los siglos XVII y XVIII, donde se
entremezclan los más diversos estilos: gótico,
renacimiento y rococó. Destacan en importancia
la parroquia de la Asunción, de estilo gótico,
que guarda en su interior un magnífico
Crucificado de marfil hispano-filipino (s. XVII),
parte del convento franciscano de la Concepción,
en las afueras, y una casa-palacio con portada y
torre de finales del XVII. En buena parte del
casco urbano son numerosas las casas nobiliarias
con portadas de sillería y labras heráldicas.
La ruta concluye
en Abengibre, en cuyo término municipal se han
hallado importantes restos ibéricos como la
Vajilla Ibérica denominada el "Tesoro de
Abengibre".
Este hallazgo
arqueológico, uno de los más importantes del
arte ibérico, fue encontrado en 1934 en el
llamado Vallejo de las Viñas, tiene una antigüedad
de más de 2500 años y sus inscripciones todavía
no están totalmente descifradas. Aunque la
vajilla original permanece en el Museo Arqueológico
Nacional de Madrid, actualmente se pueden
contemplar ocho réplicas de distintos tamaños
en la colección expuesta en el museo del
Ayuntamiento de Abengibre.
En su iglesia
parroquial se encuentra un interesante cuadro del
s. XVII de la escuela sevillana.
Es recomendable
visitar este municipio especialmente en
septiembre, durante las fiestas patronales, para
participar en los Alardes a San Miguel,
representación popular basada en la batallas de
moros y cristianos de gran tradición e
importancia histórica y turística. |